En este artículo hablamos de dos errores muy comunes: el primero consiste en no tener en cuenta nuestras deudas cuando hablamos de nuestras propiedades, y el segundo se refiere a no entender en toda su dimensión el riesgo que supone el endeudamiento en nuestro patrimonio.
En esta ocasión vamos a hablar de dos errores muy comunes que comete mucha gente, y que están muy ligados a lo que comentábamos en nuestro artículo “¿Sabes cómo gestionan su dinero las grandes fortunas? Sea cual sea tu patrimonio, tú lo puedes gestionar igual que ellos también!!”, en el que hablábamos de cómo gestionar nuestras finanzas como las grandes fortunas y los profesionales.
El primer error consiste en hablar de tus activos sin tener en cuenta las deudas que hemos contraído para poder adquirirlos. Es decir, consiste en olvidarse de las deudas que tenemos y del concepto del Patrimonio Neto (activos – deudas), que es realmente lo que nos pertenece, porque el resto no es nuestro, lo debemos a quienes nos han prestado el dinero.
¿Cuánta gente conocéis que hablan de sus posesiones: coches, casas, barcos, etc como si fueran totalmente suyas y nunca hablan de lo endeudados que están para poder pagarlas? ¿Cuánta gente conocéis que cuando llega una crisis tiene que deshacerse de sus coches y casas porque lo habían comprado todo endeudándose a unos niveles insostenibles?
Recordad nuestro consejo de artículos anteriores “El riesgo de endeudarse: No pongas demasiada deuda en tu vida”, a lo largo de nuestra historia siempre ha habido crisis que llegan de manera totalmente inesperada. Si estás continuamente endeudado por encima de tus posibilidades, una de estas crisis “te llevará por delante”.
Como hemos comentado en otros artículos, la gestión de las inversiones, sean de una persona o familia o sean de una empresa, es una simple gestión de todos los riesgos que nos pueden llegar a afectar, y en particular de los riesgos del endeudamiento, la falta de una adecuada diversificación y de la iliquidez.
El segundo error se refiere a no entender en toda su dimensión los riesgos de endeudarse. En este sentido siempre tenemos que relacionar el patrimonio neto con las deudas que tenemos, ya que el nivel de riesgo que asumimos es muy diferente. No es lo mismo tener un patrimonio neto de 100.000€, formado por una vivienda por la que pagué 1MM€ y con una hipoteca de 900.000€, que un patrimonio neto de 100.000€ invertidos en un depósito y sin ninguna deuda.
En el primer caso, si me despiden de mi trabajo y dejo de pagar la hipoteca, puede que me vea obligado a vender mi casa por 900.000€ o menos, al tener que hacerlo de manera precipitada, liquidar la hipoteca por ese mismo importe y quedarme con 0€ de patrimonio neto.
En el segundo caso, ante la misma situación, seguiría manteniendo mi patrimonio neto de 100.000€. Por tanto siempre tenemos que prestar atención a ambas cosas, el patrimonio neto y el nivel de endeudamiento.
En conclusión, como hemos comentado en otros artículos, la fórmula del éxito en tus finanzas personales o familiares es muy sencilla y está al alcance de todo el mundo: sea cual sea tu patrimonio, no te endeudes en exceso, diversifica bien tu patrimonio, lleva un sencillo control de tus finanzas, haz un seguimiento periódico de las mismas, gestiona bien tu caja y ahorra, porque nunca se sabe qué puede pasar.
Recuerda que como regla general, se suele recomendar no dedicar más de un 35% de nuestros ingresos mensuales a pagar deudas, ahorrar un 20% de nuestros ingresos y tener un guardadito o colchón equivalente a los gastos que tenemos en 6 meses.
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