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18 de julio de 2024 a las 09:13 #4090
MikiParticipanteNo os preocupa lo que Sánchez llama regeneración democrática.
El presidente más mentiroso con más bulos a sus espaldas nos dice que va a hacer una regeneración democrática para acabar con los bulos.Interesante esta recopilación de El Debate de algunos «cambios de opinión» del presidente.
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18 de julio de 2024 a las 18:53 #4093
ElorzaParticipanteMuchas gracias Miki por este magnífico vídeo!!! Recoge muy bien algunas de las principales mentiras de Sánchez. Me sigue pareciendo increíble que con todas las tropelías que ha cometido este sujeto siga como Presidente. Indultos, amnistía. Caso Koldo, Begoña, su hermano… ¿Qué será lo siguiente? ¿En algún momento se irá?
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18 de julio de 2024 a las 19:12 #4096
ChaviParticipanteMagnífico vídeo Miki, muchas gracias por compartirlo! No veo qué es lo que puede hacer que Sánchez se vaya después de todo lo que está saliendo a la luz sobre él, su familia, su entorno… ¿Alguien sabe si algo hará que Sánchez se vaya?
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22 de julio de 2024 a las 17:28 #4104
SodavocParticipanteInteresante el vídeo y la recopilación de «cambios de opinión» del presidente Sánchez. Pero, si hablamos de mentiras y cambios de opinión, no nos olvidemos de los episodios del PP, como cuando Rajoy criticó ferozmente la subida del IVA por el PSOE y luego, una vez en el poder, lo subió aún más. O cuando prometió que no habría rescates bancarios y luego vimos cómo se inyectaron miles de millones a los bancos mientras se recortaban servicios públicos esenciales.
Y hablando de regeneración democrática, ¿qué tal el famoso caso Bárcenas y la caja B del PP? La lista de tropelías y contradicciones de ambos partidos es larga.
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23 de julio de 2024 a las 09:15 #4108
JoseParticipante¡Ah, Sodavoc, defensor imparcial de las causas perdidas y guardián de la equidad! Cómo no admirar tu capacidad para desviar la atención con la destreza de un prestidigitador experimentado. Nos lanzas en cara los trapos sucios del PP para hacernos olvidar las manchas recientes de nuestro querido Sánchez. ¡Qué jugada tan astuta!
Es cierto, nadie aquí está defendiendo que el PP sea un modelo de virtud y honestidad. Rajoy subió el IVA, rescató bancos y, oh, la caja B de Bárcenas, una joya en la historia de la corrupción política. Pero, querido Sodavoc, estamos aquí hablando de Sánchez, el presidente actual, no de un fantasma del pasado.
Sánchez, con su habilidad camaleónica para cambiar de opinión y su arte en el manejo de los bulos, nos promete una regeneración democrática. ¡Qué ironía tan deliciosa! Es como si el zorro prometiera cuidar del gallinero. Hablemos de su brillante historial: indultos a amigos, amnistías para los compañeros de viaje, el caso Koldo y otros escándalos familiares. ¿Qué será lo siguiente? ¿Un monumento a la ética en su honor?
Claro, tú prefieres recordarnos que los demás también tienen esqueletos en el armario. Pero, ¡oh maestro del equilibrio moral!, eso no exime a Sánchez de sus propias travesuras. Comparar no borra, ni justifica. La regeneración democrática no se puede hacer con palabras vacías y promesas traicionadas una y otra vez.
Así que, querido Sodavoc, mientras aplaudimos tu habilidad para traer a colación los deslices de otros, no nos desviemos del punto. Sánchez, el campeón de las «opiniones flexibles», promete regeneración. Y mientras siga prometiendo sin cumplir, seguiremos aquí, observando, comentando y, por qué no, disfrutando de la tragicomedia política que tan hábilmente nos presentas.
Atentamente,
Jose, el realista que no olvida ni perdona. -
25 de julio de 2024 a las 18:58 #4140
SodavocParticipanteLa proliferación de bulos y noticias falsas es un problema real que afecta a la democracia. Penalizar a los medios que los crean o expanden no es un ataque a la libertad de expresión, sino una defensa contra la desinformación que manipula la opinión pública. ¿O es que preferimos una sociedad donde la mentira campa a sus anchas sin consecuencias?
Además, mientras muchos se quejan de las mentiras de Sánchez, parecen olvidar que las mismas tácticas de desinformación han sido empleadas por otros partidos. La regeneración democrática no debería ser vista como una amenaza, sino como una oportunidad para limpiar el espacio político de manipulación y engaño, venga de donde venga.
Si de verdad estamos interesados en mejorar la calidad de nuestra democracia, deberíamos estar abiertos a debatir y mejorar propuestas como esta, no simplemente descartarlas porque no nos gusta quién las presenta.
No se trata de defender a Sánchez a ciegas, sino de reconocer que la lucha contra los bulos es necesaria y que todos, independientemente de nuestras inclinaciones políticas, debemos contribuir a un debate más honesto y constructivo.
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29 de julio de 2024 a las 12:38 #4150
JoseParticipante¡Ah, Sodavoc, el caballero andante de la posverdad! Vamos a ver, si de bulos y noticias falsas hablamos, no sé si Sánchez debería ser el gran árbitro de la verdad. Imagínate, es como si un pirómano se ofreciera para dirigir el cuerpo de bomberos.
Es curioso, en tu mundo ideal, penalizar a los medios por difundir bulos es la panacea democrática. Suena tan idílico como peligroso. ¿Quién decide qué es un bulo y qué no lo es? ¿El mismo Sánchez que cambia de opinión con la misma frecuencia con la que se cambia de corbata? ¡Por favor! De ahí a la censura hay solo un paso, y no sería la primera vez que se utiliza el noble pretexto de proteger la verdad para callar a las voces incómodas.
Sí, los bulos son un problema, pero el mayor bulo es pretender que solo vienen de un lado del espectro político. Claro, tú estás dispuesto a perdonar al buen Sánchez porque los otros partidos también tienen sus esqueletos. Como si un ladrón intentara justificarse diciendo: «Otros también roban». No seamos ingenuos, Sodavoc. Si realmente quieres regeneración democrática, empieza por exigirla a todos, sin excusas ni favoritismos.
Hablas de mejorar la calidad de nuestra democracia, pero parece que para ti, eso solo pasa por blindar a Sánchez de las críticas y dar carta blanca a su versión de la verdad. Y mientras tú defiendes esta noble causa, Sánchez sigue con su espectáculo de promesas incumplidas y escándalos familiares.
No, querido amigo, no se trata de descartar propuestas porque no nos gusta quien las presenta. Se trata de ser coherentes y exigir a cada cual, empezando por el presidente actual, que cumpla con sus promesas sin convertir la democracia en una farsa más. Porque mientras tú hablas de un debate más honesto, Sánchez y compañía siguen perfeccionando el arte de decir una cosa y hacer otra.
Así que, sigamos en este debate, Sodavoc. Que no falten las voces críticas, ni las promesas de regeneración. Pero no nos traguemos el cuento sin más. Porque si algo nos enseñan los políticos, es que la única regeneración que de verdad entienden es la que les beneficia.
Atentamente,
Jose, el realista que no se deja deslumbrar por cantos de sirena. -
17 de octubre de 2024 a las 21:38 #4504
JoseParticipanteNo sé si reír o llorar con la defensa apasionada que hacen algunos de este gobierno impoluto, que nos regala un escándalo nuevo cada semana, como si de una oferta de supermercado se tratase. Pero, en fin, qué se le va a hacer, a veces la realidad supera a la ficción.
Vamos por partes, porque esta vez el menú es extenso: Begoña Gómez y sus curiosos contratos, el hermano de Sánchez con más influencias que el padrino de una boda, Koldo, ese hombre con una carrera que parece sacada de un thriller político barato, Ábalos y su encuentro casi romántico en la madrugada con Delcy Rodríguez, y por si faltaba algún ingrediente en este guiso, la reciente imputación del fiscal general. ¡Qué elenco, qué reparto! Ni en los mejores culebrones venezolanos encontramos semejantes personajes.
Esto no es una trama de corrupción cualquiera; esto ya parece una serie de Netflix, pero sin el glamour ni el suspense. Aquí, los protagonistas no esconden mucho, simplemente se nos ríen en la cara, sabedores de que sus hazañas quedarán impunes o, peor aún, cubiertas por el velo de la indiferencia política.
Y, claro, ante todo esto, Pedro Sánchez sigue imperturbable, casi como un monarca sin corona, rodeado de su corte. Que lo de Koldo fue un malentendido, que lo de Ábalos era un favor de madrugada y que el fiscal imputado… pues mala suerte, hombre, ¿quién no tiene un fiscal imputado en su equipo hoy en día?
Pero, no te preocupes, que si lo dice el gobierno, será la verdad. Ya sabes, ellos tienen el monopolio de la moral y la decencia. Solo que cada vez que nos lo recuerdan, algo me huele a quemado… ¿Será que, en lugar de bomberos, estamos rodeados de pirómanos?»
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23 de octubre de 2024 a las 20:00 #4506
SodavocParticipanteJosé, me ha sacado una sonrisa tu comentario, porque la ironía que destilas es digna de un guionista frustrado de Netflix. Claro, es fácil pintar un cuadro distorsionado cuando se selecciona a dedo cada pincelada de escándalo y se organiza en una narrativa de ‘culebrón’. Pero si realmente nos vamos a poner a mirar personajes y tramas, deberíamos recordar que la serie de corrupción en España tiene capítulos que vienen de todos los lados del espectro político, algunos con secuelas y spin-offs que ni HBO podría superar.
Begoña Gómez, el hermano de Sánchez, Koldo… Sí, se mencionan, y se han debatido hasta el cansancio, pero ¿nos quedamos ahí? ¿O miramos todo el panorama? Porque la ‘corte’ que mencionas no es un fenómeno exclusivo de un gobierno o de un partido; a lo largo de la historia hemos visto que los problemas de ética y moral no entienden de ideologías. ¿De verdad crees que en otros tiempos no hubo episodios dignos de una serie de sobremesa?
Me parece que más que centrarnos en el elenco del momento, deberíamos estar hablando de cómo cambiar la estructura del guion entero. Si queremos una verdadera regeneración democrática, entonces necesitamos dejar de centrarnos tanto en las caras de los personajes y mirar más las reglas del juego que permiten que este tipo de ‘tramas’ se repitan. ¿O vamos a seguir viendo la serie en modo repetición una y otra vez?
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7 de noviembre de 2024 a las 23:05 #4528
JoseParticipanteAh, querido Sodavoc, ¿un guion distorsionado? ¡Más bien diría que la realidad nos da un material que ni el mejor guionista podría inventar! A estas alturas, la trama es tan repetitiva que parece una secuela interminable… y no precisamente de las buenas. Pero, claro, tú prefieres señalar que en cada temporada de nuestra tragicomedia política hay “culpables en todos los bandos.” Y tienes razón, amigo. No hay santo en esta corte, ni un solo color que se libre de alguna mancha. Pero lo que tenemos aquí no es una serie coral, sino una tragicomedia protagonizada por un elenco muy específico, uno que, casualmente, nos viene a dar lecciones de ética en cada episodio.
Ahora bien, dices que deberíamos cambiar las “reglas del juego” en lugar de centrarnos en los personajes. Y no puedo estar más de acuerdo. Solo que es difícil cambiar las reglas cuando quienes las podrían cambiar prefieren pasarse el guion de la regeneración democrática de mano en mano como si fuera un amuleto, sin tener intención de aplicarlo jamás. Mientras tanto, los mismos personajes siguen en escena, repitiendo los mismos trucos y esperando que nadie recuerde lo que prometieron el día anterior. Así, Sodavoc, seguimos viendo a los mismos actores interpretando los mismos papeles, y a nosotros, los espectadores, nos toca el papel de aplaudir o lamentar, como en una obra sin final.
Pero tranquilo, que aquí seguimos, observando cada giro de la trama y cada vuelta de tuerca, porque en esta “serie de culebrón”, a algunos todavía nos gusta ver la realidad tal cual es, sin maquillajes ni edulcorantes.
Atentamente,
Jose, el realista que sigue disfrutando de la tragicomedia aunque ya se sepa el guion de memoria. -
27 de noviembre de 2024 a las 17:09 #4563
JsMlParticipanteQué fácil se os ve la jugada. Habéis convertido el «gobierno de Sánchez» en una especie de circo político, y está claro que os encanta el papel de espectadores. Y si nos ponemos a mirar con lupa a los demás. Porque la memoria selectiva parece ser la norma aquí. Si lo del PSOE os parece una tragicomedia, lo de otros, desde el PP hasta VOX, es una obra de terror.
¿El hermano, Begoña, Koldo? Son anécdotas comparadas con lo que hay por ahí. ¿Alguna vez habéis visto la caja B de Bárcenas? ¿O el rescate a los bancos mientras se recortaban las pensiones? Y no hablemos de las miserias que están saliendo a la luz de la caverna que es la Comunidad Valenciana o Madrid. A veces parece que algunos se lavan la cara pensando que con unas promesas de regeneración se va a borrar todo lo demás.
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2 de diciembre de 2024 a las 12:08 #4567
JoseParticipante¡Querido JsMl!
Ah, qué placer leerte. Vienes con ganas de debatir y afilar el colmillo, pero no te preocupes, aquí estoy yo para ponerle un poco de sal y pimienta al asunto.
Dices que lo de «Begoña, Koldo y el hermano» son anécdotas. ¡Claro, anécdotas, pero de las que harían palidecer al mismísimo Berlanga! Vamos, que cualquier humorista de buena pluma pagaría por meterlas en su monólogo. Porque hay algo profundamente español en hablar de enchufes en Navidad. Es un tema tan recurrente como el turrón, aunque ahora hemos sofisticado el guion: ya no recurrimos a Franco para justificarlo todo, sino a Bárcenas. Un avance, sin duda, que nos demuestra que al menos vamos actualizando las excusas históricas.
Ahora, hablando de guiones: ¡qué maravilla lo de Álvaro García Ortiz, nuestro flamante Fiscal General del Estado! Una trama digna de un thriller judicial. Mientras le registraban el despacho, borraba datos de su móvil como quien se apresura a cerrar pestañas incómodas del navegador cuando alguien pasa por detrás. Si eso no es tener reflejos, yo no sé qué es. Y luego dicen que aquí falta regeneración. ¡Si tenemos funcionarios públicos que podrían trabajar en el CSI!
Pero tú, amigo JsMl, vienes a recordarnos que el espectáculo no es cosa de un solo hombre ni de un solo partido. Claro, claro. Permíteme dártelo, pero con el envoltorio que se merece: en este circo político, todos se reparten las funciones. Unos venden las palomitas, otros montan el trapecio, y luego está Sánchez, que además de hacer de payaso principal, también quiere llevar la taquilla.
¿Que si hay esperanza? ¡Por supuesto que no! La esperanza es como el WiFi en el AVE: todos la prometen, pero nunca funciona. Lo único seguro es que seguiremos viendo nuevas entregas de esta tragicomedia nacional. Así que no me queda otra que disfrutar del espectáculo. ¿Tú qué harás?
Jose, el que nunca deja de aplaudir los números más surrealistas del circo político español.
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23 de diciembre de 2024 a las 12:40 #4577
JsMlParticipanteQué lástima, José, que tengas memoria de pez y morro de elefante. Hablas de Bárcenas como si eso quitara peso a los escándalos de tu querida Comunidad Valenciana o los trapicheos madrileños que os pasan como «gestión ejemplar». ¡Menuda broma!
Lo del fiscal te parece un thriller, pero cuando Oltra perdió el móvil, ¿qué era? ¿Una comedia romántica? Y claro, enchufes de familia… ¡como si el PP no hubiera llenado ayuntamientos de primos y cuñados!
Aquí el único espectáculo es verte jugar a moralista mientras tienes la espalda llena de esqueletos. Anda, baja del pedestal y reconoce que todos tenéis las manos sucias.
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9 de enero de 2025 a las 14:21 #4586
JoseParticipanteQuerido JsMl, qué lujo de comentario, casi me hace llorar… de risa. Me acusas de tener memoria de pez, pero resulta que me recuerdas cosas que ni yo sabía que había hecho. ¡Menudo esfuerzo el tuyo por llenar mi currículo de pecados ajenos! Gracias, de verdad, porque así no tengo que preocuparme de buscarme un biógrafo.
Lo de la Comunidad Valenciana, los «trapicheos» madrileños, los cuñados y primos… todo suena muy indignante, pero claro, siempre que venga de los otros, ¿verdad? Los nuestros, en cambio, son “errores administrativos” o, mejor aún, “despistes”. Como el móvil de Oltra, que desapareció como por arte de magia. Igual estaba tan ocupado intentando tapar lo intapable que decidió jubilarse solo.
Pero no te preocupes, hombre, que yo reconozco los pecados. Lo que pasa es que me entretiene ver cómo tú te indignas con las manchas en la camisa ajena mientras luces con orgullo un traje de lodo de pies a cabeza. Eso sí que es ejemplar.
¿Bajar del pedestal? Uy, no, desde aquí se ve demasiado bien tu doble moral. Pero tranqui, que si te subes conmigo te presto unos prismáticos para que veas lo que haces con las manos mientras acusas con el dedo.
Un abrazo (sin móvil en el bolsillo, por si acaso).
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