¡Qué vueltas le da la gente a estas cosas! Los dioses, las religiones y todo ese circo, son inventos para dar a la gente algo que temer u obedecer. Cuanto más ignorantes, más fácil es de convencerlos con cuentos de dioses y milagros. Y aquí estamos, en pleno siglo XXI, y aún tenemos gente buscando a un dios como si fuéramos en carromato.
¿La gente se plantea si cree o no cree? Pues si tienes que pensarlo tanto, igual es que no crees.