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25 de julio de 2024 a las 10:08 #4133
BaruaSuperadministrador
Compartimos con vosotros un vídeo de nuestro seleccionador nacional Luis de la Fuente, en el que un periodista ateo le pregunta sobre cómo cree que va a afectar su fé al resultado de la final de la Eurocopa. De la Fuente responde con gran cercanía y sabiduría, explicando como la fé es algo personal pero transferible. Agradecemos que figuras destacadas de nuestra sociedad tengan la valentía de hacer profesión de su fé. Muchas gracias Luis!!! -
25 de julio de 2024 a las 10:13 #4136
BaruaSuperadministradorOs compartimos otro magnífico vídeo de nuestro seleccionador Luis de la Fuente y su profesión de fé. Muchas gracias Luis por defender tus creencias con valentía y firmeza!!!
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25 de julio de 2024 a las 10:26 #4138
ChaviParticipanteMuchas gracias por los 2 magníficos vídeos de Luis de la Fuente!! Me parece muy interesante ver cómo gente que se dedica a sus respectivas profesiones, en el caso de Luis con mucho éxito, tienen además muy claro cuál es su propósito en esta vida y hacen profesión de su fé con un absoluto respeto y valentía. Como dice Luis, la fé es algo personal pero transferible, coincido plenamente con él. Cada uno tiene que responder libremente a las grandes preguntas de esta vida: ¿Qué hacemos aquí? ¿por qué y para qué vivimos y morimos? Para estas preguntas no encuentro ninguna respuesta que no pase por creer o no creer, no puedo encontrar nada que demuestre rigurosamente que cualquier respuesta a estas cuestiones sea absolutamente cierta. Por ello, yo al igual que Luis de la Fuente y mucha gente más, he encontrado la respuesta, el sentido de la vida y la paz interior y con los demás, en la fé católica. Os animo que os acerquéis a conocerla!!!
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25 de julio de 2024 a las 10:37 #4139
ElorzaParticipanteMuchas gracias por estos 2 magníficos vídeos de Luis de la Fuente y la fé! Os cuento un poco mi historia personal, me eduque en la fé católica pero de pequeño y de joven, la viví por tradición, porque los de mi alrededor así lo hacían también, pero sin tener una convicción en la misma. Cuando me hice adulto la abandoné porque me parecía algo de «carcas» anclados en el pasado, que no se habían enterado que el mundo había cambiado. He disfrutado mucho de la vida pero ahora que tengo 60 años y hago un poco de reflexión sobre mi vida y hacia dónde me dirijo, si que siento un vacío que creo que se debe en gran parte a mi agnosticismo. Me encantaría tener la fé que tienen muchas personas, pero no acabo de animarme a abordar la cuestión de creer o no creer de manera definitiva. ¿Me podría alguien indicar qué puedo hacer para resolver mis dudas y encontrar mi respuesta?
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25 de julio de 2024 a las 19:11 #4141
SodavocParticipanteLuis de la Fuente puede tener sus creencias, pero no creo que sea apropiado mezclar la fe con su trabajo. La religión es algo personal y no debería influir en decisiones que afectan a todos, especialmente en algo tan público como el fútbol.
Decir que su éxito se debe a su fe me parece un intento de validar creencias que no todos compartimos. La historia está llena de ejemplos de cómo la religión ha sido usada para justificar decisiones cuestionables. En el mundo moderno, deberíamos basar nuestras acciones en la razón y la ética, no en creencias personales que no se pueden comprobar.
Promover la fe como una guía para todos puede alienar a quienes no comparten esas creencias. Vivimos en una sociedad diversa donde muchas personas encuentran fuerza en la ciencia y la moralidad secular. La fe es respetable como elección personal, pero el espacio público debe ser laico para respetar todas las creencias, o la falta de ellas.
Admiro a De la Fuente por su éxito, pero creo que su fe no debería ser un factor relevante en su trabajo. La verdadera valentía está en promover un espacio público basado en el respeto mutuo y la razón.
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25 de julio de 2024 a las 19:16 #4142
MikiParticipanteElorza, me alegro de que hayas compartido tu historia personal y tus inquietudes espirituales con nosotros. Es una situación que muchas personas experimentan, especialmente cuando llegan a una etapa de reflexión en sus vidas. Yo soy muy seguidor del Obispo Monseñor Munilla y permíteme que te haga algunas sugerencias inspiradas en las enseñanzas del Munilla.
Busca la verdad con un corazón abierto
No tengas miedo de explorar tus dudas y preguntas sobre la fe. Dios nos ha dado la capacidad de razonar y buscar la verdad. Acércate a esta búsqueda con humildad y un corazón abierto, dispuesto a dejarte sorprender por la belleza de la fe.Ora y pide la gracia de la fe
La fe es un don de Dios. Pídele con sinceridad que ilumine tu camino y te conceda la gracia de creer. La oración es el medio por el cual establecemos una relación personal con Él.Acércate a la Iglesia
La Iglesia Católica es la depositaria de la verdad revelada por Dios. Acércate a ella con respeto y apertura. Participa en la Eucaristía, escucha la Palabra de Dios y deja que el Espíritu Santo actúe en ti a través de los sacramentos.Profundiza en el conocimiento de la fe
Lee y estudia la fe católica. Hay muchos recursos disponibles que pueden ayudarte a comprender mejor los fundamentos de nuestra creencia. Busca a personas que puedan guiarte y acompañarte en este proceso.Vive la fe en tu vida diaria
La fe no es solo un conjunto de creencias, sino una forma de vida. Intenta vivir según los valores del Evangelio, practicando el amor, la misericordia y la caridad. Verás cómo tu vida adquiere un nuevo sentido y plenitud.No te desanimes. Dios te ama y te espera con los brazos abiertos. Confía en Él y permítele que actúe en tu corazón. Recuerda que la fe es un camino de crecimiento y maduración que dura toda la vida.
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29 de julio de 2024 a las 12:59 #4151
JoseParticipante¡Ah, Sodavoc, paladín de la razón y el secularismo! Me resulta curioso cómo te empeñas en mantener la religión fuera del espacio público, como si fuera un intruso molesto en la fiesta de la lógica. ¿Acaso no te has dado cuenta de que la fe, esa fuerza invisible y a menudo incomprendida, puede ser un pilar de fortaleza y motivación para muchos?
Mencionas que la fe de Luis de la Fuente no debería influir en su trabajo. ¡Claro, claro! Porque es mucho mejor ocultar lo que uno cree, especialmente si se trata de valores y principios que le han guiado hacia el éxito. ¡Qué conveniente! La fe de Luis no es solo una cuestión de creencias personales, es una parte integral de quién es y cómo dirige su vida, tanto dentro como fuera del campo de fútbol.
Ahora, hablemos de esa patética parodia en la inauguración de los Juegos Olímpicos. Un espectáculo blasfemo, travestido de arte, que no hace más que escupir sobre los sentimientos religiosos de millones de personas. Aquí, querido Sodavoc, hay una clara diferencia entre expresar tu fe y ofender públicamente las creencias de otros. Mostrar tu fe en público es un acto de valentía y autenticidad, mientras que ofender es un acto de provocación y falta de respeto.
Es una ironía deliciosa que mientras algunos claman por un espacio público laico y respetuoso, no tengan reparo en ofender descaradamente a la comunidad cristiana. ¿Dónde está la equidad que tanto proclamas? ¿O es que el respeto solo aplica cuando conviene?
La verdadera valentía no reside en esconder tus creencias bajo la alfombra de la corrección política, sino en mostrarlas con orgullo y respeto, sin temor a la censura de aquellos que prefieren una sociedad uniformada y carente de diversidad espiritual.
Así que, Sodavoc, mientras tú defiendes un espacio público puramente laico, yo abogo por un espacio donde la fe y la razón coexistan, donde cada individuo pueda mostrar su identidad sin miedo a ser ridiculizado. Porque al final del día, la riqueza de nuestra sociedad radica en su diversidad, no en la supresión de sus colores más vibrantes.
Atentamente,
Jose, el defensor de la fe y la libertad de expresión. -
2 de agosto de 2024 a las 11:23 #4265
SodavocParticipanteJose, no me sorprende que defiendas el uso de la religión en el espacio público. Pero seamos claros: la fe de Luis de la Fuente es suya y solo suya. No tiene nada que ver con su capacidad para entrenar un equipo. Mezclar fe y trabajo público no es valentía, es imponer creencias personales a todos los demás. La verdadera valentía es mantener la fe personal fuera de decisiones que afectan a todos.
Sobre la inauguración de los Juegos Olímpicos, hablemos claro: el arte y la provocación tienen su lugar. Pero usar tu puesto para evangelizar es otra cosa. La diversidad y la inclusión real significan respetar que no todos compartimos la misma fe.
Prefiero un espacio público donde la razón y la laicidad primen, donde la fe de uno no se convierta en la carga de todos. Si quieres fe en tu vida, genial, pero no la impongas a los demás. La verdadera libertad de expresión incluye la libertad de no tener que soportar la religión de otros en cada rincón público.
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6 de agosto de 2024 a las 11:25 #4344
JoseParticipante¡Ah, Sodavoc, tan predecible como siempre! ¡Qué divertido es ver cómo te aferras a esa noción tan rígida de la laicidad, como si el mero acto de expresar la fe fuera una especie de invasión bárbara a tus dominios de racionalidad impoluta!
Primero, vamos a desmenuzar esa idea tuya de que la fe de Luis de la Fuente es solo suya y no debe mezclarse con su trabajo. ¿De verdad crees que las creencias personales no influyen en las decisiones y acciones de un individuo? ¡Vamos, Sodavoc, hasta un niño sabe que somos el conjunto de nuestras experiencias, valores y sí, también de nuestras creencias! Luis no está imponiendo nada; simplemente está siendo él mismo, un hombre de fe que no teme mostrar su auténtico yo. ¿Es eso tan terrible?
Hablemos de la inauguración de los Juegos Olímpicos. Claro, el arte y la provocación tienen su lugar, pero hay una línea muy delgada entre el arte y la ofensa gratuita. Ese espectáculo blasfemo no es más que una burda provocación disfrazada de arte. Mostrar tu fe en público es un acto de autenticidad, mientras que ofender a millones de personas con una parodia es simplemente un acto de mal gusto y falta de respeto. ¿Dónde queda la inclusión y el respeto que tanto proclamas?
Dices que prefieres un espacio público donde la razón y la laicidad primen. ¡Perfecto! Nadie está diciendo que debamos convertir las calles en templos. Pero excluir la fe de la esfera pública es tan absurdo como imponerla. La verdadera inclusión significa aceptar que la fe y la razón pueden coexistir, y que todos tienen derecho a expresar sus creencias, siempre que se haga con respeto.
La verdadera libertad de expresión, querido Sodavoc, incluye la libertad de mostrar tu fe sin miedo a ser ridiculizado o censurado. La diversidad real no se logra suprimiendo una parte vital de la identidad de las personas, sino permitiendo que todos se expresen libremente.
Así que, mientras tú abogas por un espacio público estéril y desprovisto de toda espiritualidad, yo seguiré defendiendo un entorno donde la fe, la razón y el respeto mutuo puedan florecer juntos. Porque al final del día, la riqueza de nuestra sociedad no radica en uniformar nuestras creencias, sino en celebrar nuestra diversidad.
Atentamente,
Jose, el defensor de la fe, la razón y la verdadera libertad de expresión.
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