¡Vamos hombre!
Pallete ha sido un desastre bursátil para Telefónica que ha perdido un 57% desde 2016. Vamos que no es un tropiezo, es un derrumbe. Y mientras accionistas como La Caixa y BBVA pierden a raudales, él tío cobra como si todo fuera viento en popa. No es extraño que haya caído; el milagro es que haya durado tanto.
El nuevo jefe tiene que levantar una acción destrozada, reducir una deuda asfixiante y devolver a la empresa su competitividad. No me gustaría estar en su pellejo.
Y lo de Begoña, que obsesión tenéis, puro ruido. Telefónica puso a trabajar a sus técnicos en un proyecto de cátedra, nada más. Que algunos intenten montar un escándalo con eso solo refleja lo desesperados que están por desviar la atención de los problemas reales.