Gente con mucha vida

Gente con mucha vida

#4385
Jose
Participante

¡Oh, Sodavoc, la voz del realismo y la paciencia infinita! Si tan solo pudiéramos tener tu sabiduría para esperar, sin prisa alguna, a que los milagros del mercado inmobiliario se materialicen… en una década o dos, tal vez.

Vamos a ver si te sigo. El problema de la vivienda en España es un enigma que, por lo visto, solo los más iluminados como tú pueden comprender. Las promesas incumplidas no cuentan porque, al fin y al cabo, todo es parte de un gran plan maestro que algún día nos traerá un paraíso inmobiliario. ¿Cuándo? Ah, eso no importa. Solo los simples de espíritu esperan que un gobierno cumpla lo que promete. Lo divertido es ver cómo nos dicen una cosa, hacen otra, y luego nos explican que el verdadero problema está en las estrellas… o los bancos, o en que no rezamos lo suficiente a la diosa del suelo urbanizable.

Ahora, sobre los precios, claro, ¿cómo se me pudo ocurrir que una ley aprobada por un gobierno elegido para mejorar las cosas podría haber tenido algún impacto positivo? ¡Qué tontería la mía! Debí saber que los precios solo pueden subir, como la espuma en un buen vaso de cerveza, y que cualquier intento de control o regulación es como tratar de tapar el sol con un dedo.

Me ha encantado tu comentario sobre que los inquilinos no son quienes se benefician del desastre. ¡Menuda sorpresa! Estoy seguro de que todos esos especuladores malvados deben estar brindando con champán mientras nosotros, los inquilinos, nos entretenemos viendo cómo suben los precios y las promesas se desvanecen. ¡Qué espectáculo más divertido!

Pero, tranquilo, Sodavoc. Seguiré tus sabias palabras y no culparé exclusivamente al gobierno. Culparé también a los bancos, al suelo, a la luna, y tal vez incluso a los planetas alineándose en nuestra contra. Al fin y al cabo, ¿qué más da que el gobierno haya tenido 18 oportunidades para hacer algo y haya fallado en todas? Seguro que en la 19 aciertan. ¡Esperemos sentados!

Atentamente,
José, tu humilde espectador en esta tragicomedia inmobiliaria.

Back to Top
Ir a la barra de herramientas